Balmain FW’13

Como un rayo de luz en los días nublados aparece Balmain con su colección maximalista y cargado de colores, tejidos metalizados y hombreras para iluminarnos este invierno tan oscuro y opaco. Quizás este sea el mensaje que Balmain Olivier Rousteing quiere contarnos: hay que vestirse bien incluso en épocas sombrías. Y es por esto por lo que él mismo dice que le encanta la idea del final de los setenta. “Entiendo que fue un momento en el que soñar e ir en contra de una mala economía”, dijo el backstage en el Hôtel de Ville. “Pero yo quería imaginar los años setenta en el futuro, en el 3070!” Así que sí, se podía entender el razonamiento en esta colección como del “glam-disco de la era espacial”, con sus hombreras de dos metros de ancho, cinturas estrechísimas  y pantalones anchos por la cadera y estrechas en la pierna. En su mente, la diversión sibarita y frívola de la década de la música disco se redujo a la conexión de dos triángulos enfrentados y equilibrados con un cinturón metálico y con una locura de drapeados.
Su pretexto para estos estilismos de las mil y una noches disco-futuristas era que él estaba siguiendo los pasos de los modistos parisinos Paul Poiret, Ungaro o Christian Lacroix como creadores de un estilo que en su día fue “oriental”.

La colección se muestra complicada a su uso pero por qué no? la moda es atreverse y crear novedad. Además encontramos ya prendas, tejidos y artesanía pura icónica de la casa francesa como la fabricación hecha a mano de sus prendas como las celosías totalmente artesanal.

Muy rica esta colección a nivel creativo sobre todo donde la imaginación echa a volar desde la primera a la última prenda.

B1 B2 B3 B4 B5 B6 B7 B8 B9 B10 B11 B12 B13 B14 B15 B16 B17 B18 B19 B20 B21 B22 B23 B24 B25 B26 B27 B28 B29 B30 B31 B32 B33 B34 B35

Anuncios